Después de mucho tiempo, en esta nueva entrada en el blog voy a hablaros de las metas deportivas, para mí, aquello que te mueve a seguir entrenando día tras día. Podríamos abrir un abanico muy grande de metas. Están las puramente competitivas donde el deportista quiere ser cada vez mejor, bajandole minutos al tiempo a cada carrera y entrenando de manera estricta para conseguirlo. Y después están las metas del, «soy capaz de», personalmente, las que más me mueven más a seguir entrenando y experimentado con el deporte.
Y de esto quiero hablaros hoy. Porque quizá el deporte no siempre tenga que tratar de ser más rápido, levantar más peso o conseguir una determinada marca. Quizá también pueda tratarse simplemente de descubrir de qué eres capaz.
Ya hace un tiempo, unos 10 años, cuando empecé a correr carreras populares de 10k, no me imaginaba que a día de hoy estaría haciendo carreras de Ironman y rutas de bikepacking en bici.
Me explico, ¿por qué he llegado hasta aquí? En mi caso, no busco siempre un tiempo. Busco ser capaz de cumplir mis propios proyectos y experiencias, ya sean carreras o simplemente rutas que un día se me pasan por la cabeza y pienso: «seré capaz de hacerlo?»
Y esa pregunta es la que muchas veces me hace entrenar.
Si miro atrás, mi trayectoria deportiva ha seguido un camino que sinceramente, nunca habría imaginado cuando empecé.
Carreras populares de asfalto de 10k – carreras de trail de 10, 20, 30, 45 km – media maratón de asfalto – triatlón olímpico – Half Ironman – carreras de ultradistancia en bici – Ironman.

Y lo curioso es que cada reto me ha llevado al siguiente.
Con este repertorio, ya he podido completar carreras tan bonitas como la Cadí Trail (45km) en La Seu d’Urgell, dos veces la Transfronterera, una carrera a pie de 30km entre la Seu d’Urgell y Andorra, en ambos sentidos, dos veces la Transpyrenees, una carrera non-stop que cruza los Pirineos de mar a mar completando 1000km en bici, y diferentes triatlones a nivel nacional y internacional, destacando varios Half Ironman y dos veces full Ironman en Suiza y Vitoria-Gasteiz.
Pero, además de las carreras, cada vez me llaman más la atención los proyectos personales. Uno de los últimos fue un viaje en bicicleta en gravel por Marruecos, 7 días, 750km, solo.
Y ahí es donde para mí aparece una parte muy bonita del deporte: hacer algo simplemente porque quieres saber si eres capaz de hacerlo.
Quizá al principio buscaba más un tiempo, pero con los años me he quedado en algo diferente: lograr mis propias metas, ya sean en formato carrera o en formato proyecto personal.
¿Qué gano haciendo estas cosas sin más? Pues gano satisfacción personal, sentirme invencible, autoestima, adrenalina, gano esa sensación de saber que he sido capaz de hacer algo que, en algún momento, parecía difícil o incluso imposible.

Recuerdo cruzar los Pirineos en bici a toda ostia porque teníamos que llegar en menos de 5 días, esa adrenalina dentro del cuerpo sabiendo que todavía quedaban kilómetros por delante; cuando estaba en Marruecos con mi bici de gravel solo, siguiendo el track que había preparado meticulosamente antes del viaje y pedaleando desde las 8 de la mañana a las 8 de la noche; cuando terminé mis dos Ironman corriendo una media de 11 horas. Todas esas sensaciones y experiencias son difíciles de explicar con palabras. Y ¿porque? porque ME APASIONA sentirme libre haciéndolo y, al mismo tiempo, sentirme completamente cansado cuando termino. Esa mezcla es difícil de encontrar en otros sitios.
Y ¿por qué es tan importante hacer aquello que te apasiona, al menos en lo deportivo? Porque en la sociedad en que vivimos hoy día no es fácil cumplir con todo, hacer todo lo que nos gustaría, en el trabajo, con la família, con las obligaciones en general. Por eso creo que el deporte puede ser mucho más que simplemente entrenar. Puede ser nuestro espacio.
Así que, cuando te preguntes por qué empiezas a entrenar, por qué quieres probar un deporte diferente, por qué quieres correr aquella carrera o por qué te has propuesto hacer algo que todavía no sabes si podrás terminar recuerda una cosa:
Dejate llevar. Disfruta del proceso. Disfruta del momento, porque si estás ahí es por algo.
¿Y tú, qué quieres ser capaz de hacer?